domingo, 22 de mayo de 2011

Reise

En un pueblo no tan lejano, un joven llamado reise decidió, emprender un viaje para encontrar su destino , para hacerlo, dejo atrás todo lo conocido por sus ojos hasta ese momento, dolorosamente lo hace dejando una nota en la mesa que su padre hizo con mucho esfuerzo a su madre, y de ese modo partió.

Empezando el camino, se sentó un momento en una piedra cerca del rio y alzo la vista para observar el cielo, entonces su mente le decía : Solo un momento en tu vida podrás volar de verdad, solo una vez compartirás un lugar con las aves, pero será solo una vez y después volverás a la vida, mortal será intentarlo de nuevo, podrías morir, no lo intentes nunca más; Bajo la mirada y entendió que no había retorno, fue al rio a lavarse la cara para marchar, y al abrir los ojos le parece ver una silueta muy pequeña correr, pero creyó que alucinaba y al pararse y caminar escucha una voz que le dice:
-Por aquí!, sé que tratas de encontrar tu destino, y está por aquí yo lo tengo, anda ven, sígueme.
Era un pequeño duende el que le hablaba, reise no podía creerlo nunca había visto uno y mucho menos pensó que este fuera a hablarle, su curiosidad crecía y no pudo resistirse, lo siguió, y cada vez aceleraba el paso, hasta que se dio cuenta de que se había perdido del camino, de repente el pequeño duende se detuvo detrás de un arbusto, saco una olla y le dijo:
-Me has seguido desde tan lejos, y sé que dudaste en hacerlo pero aquí estas ahora te corresponde esta olla, averigua que guarda para ti esta parte de tu destino.
Reise tomo la olla, observo cuidadosamente pero solo logro ver oscuridad total a sí que metió su mano, palpito por todos lados, en la olla no había nada, estaba vacía,

-todo fue una trampa para que me perdiera,

Exclamo reise, se dio cuenta que el duende había desaparecido, en ese instante se encontraba muy molesto, llego a renegar de su suerte, quiso aventar la olla, pero algo lo detuvo, después de un rato decidió añadirla a su equipaje y seguir buscando su destino, por otro sendero, ni siquiera sabía hacia dónde ir, solo caminó y caminó, se acercaba la noche y el pasaje parecía tomar forma definida, ya estaba cansado cuando llego a ver las primeras casas, tomo agua y comió una de sus manzanas, de pronto una muchacha de buen ver le hablo y le dijo: No se me hace raro ver a algún forastero por este lugar, a menudo suelen pasar por aquí, a veces pidiendo un poco de comida, a veces solo preguntan dónde están, porqué creen que están perdidos , otros buscan el camino a casa, en fin, me he topado con cientos de historias, casi hasta podría decir que conozco todos los motivos por los cuales pasan por aquí, y he visto de todo, pero nunca había visto a uno tan joven ¿qué ha pasado?.
Reise, la vio a los ojos y le dijo estoy buscando mi destino, ese es el propósito de mi vida lo sé, si sabes donde esta dímelo por favor.
- No, no lo sé, pero déjame presentarme mi nombre es anfrell, y tú te llamas?
Reise, desilusionado y mostrando apatia, dijo su nombre y menciono algo acerca de que debía continuar y así lo hizo, después de unos minutos de seguir la noche lo había alcanzado completamente, no había luz y el lugar era desértico, por primera vez en su vida se sintió solo , una lagrima quería escurrirse de sus ojos pero su orgullo no la dejo salir, su silencio hablaba por él, se encontraba muy cansado así que decidió dormir en ese lugar, se recostó y vio las estrellas, se cruzó de brazos porque tenía frio, pensó que las estrellas brillaban porque eran especiales y querían darse a notar, sus ojos se empezaron a cerrar poco a poco... el sueño trastornaba la realidad, la vida no es fácil, pero esta es la forma de lidiarla, un esfuerzo en cada paso es un avance en la vida. Entonces sintió el calor de la mañana y el sol lo despertó, sus sueños no eran los de una persona cansada, pero eran solo sueños y había que volver a la realidad, se sacudió y reanudo el viaje que no tenía fin, el viaje de su destino, el viaje que descifraba la vida en cada momento, reise se adentraba y llegaba a una ciudad, podía notarlo al respirar, el aire era distinto al de su pueblo natal, creía complacerse puesto que sabía que encontraría a personas muy interesantes y con ellas tal vez su destino, pero no era tiempo de cantar victoria, se dio cuenta de que la mayoría de las personas estaban apresuradas, quiso detener a algunos para preguntar en donde estaba, pero siempre fue ignorado, triste fue para reise ver que esa parte de su vida fue un fracaso, bajó la mirada, escuchó el bullicio, y pensó: no hay ni unos minutos de paz a los que acostumbrado estoy, esto es lo de aquí , cada paso es diferente.Se admiraba de la ciudad, pues realmente era grande, la consideraba un laberinto gigante que no poseía salida,el mundo ya no le era tan pequeño, de repente, siente un par de gotas en la cabeza, se venía la lluvia, busco un refugio y mientras esperaba que pasara, comió otra manzana, y bajo su equipaje por un rato, y observo la olla que el duende le había dado, y se cuestionó:

- ¿De verdad quería que me perdiera?, ¿Por qué una olla vacía?, era mejor que se hubiese ido sin dármela, no lo sé.

Guardo la olla de nuevo y la lluvia empezaba a detenerse, y cada vez mostraba como sus gotas eran más débiles, sin embargo dejaba su rastro en las calles con fuertes corrientes y charcos enormes, reise se dio cuenta que la lluvia se había ido pero que dejaba su enorme rastro y cualquiera que lo viera sabia claramente que estuvo allí, derramando el llanto celestial , reise se animó a seguir caminando, sintió escalofríos al mirar a todas partes y no ver persona alguna en las calles, nuevamente se sintió SOLO ,no contuvo las lágrimas y estas salieron fluidas como la lluvia que acababa de pasar, el placer no es la felicidad, la vida está hecha de aventuras, alegrías, sueños, pero también tristezas, y dolores, y a veces aprendemos todo de una manera cruel.

Después de unas horas de divagar en su mente reise, retomo el camino, las aguas de las calles parecían abandonar la ciudad, solo queda humedad pero en unos momentos el sol la llevaría a los cielos a repetir el ciclo; De pronto sus ojos se exaltaron al ver una calle tenebrosa, parecía un callejón infernal, erizaba la piel con solo verla, reise se acerco su curiosidad le mataba, opto por atravesar la línea y mientras que al final de la calle una vieja casa que parecía estar abandonada, de unos grandes ventanales con vidrios semi-rotos y protección oxidada, la madera de la casa tenia pintura desgastada, el color parecía haberse ido a viajar y la maleza del “jardín” era un tanto abundante, que si reise pasaba por allí solo no se le vería hasta la cintura, entre medio un camino de piedras que conducía a la puerta principal, reise no se quedo con la curiosidad de saber porque estaba tan sola como él! Y decidió seguir, la puerta le hacia una invitación y reise por supuesto no la rechazo, cruzando la maleza sintió gran miedo, como nunca lo había sentido pero sus pies no quería parar y llego a la puerta ni bien toco la chapa cuando esta se abrió, como parecía estaba abandonada, y observo cuidadosamente en la oscuridad dio un par de pasos, un cuarto le llamo la atención pues tenía una cantidad aun contable de velas encendidas era luminoso y amplio, cuidadosamente dio un recorrido por el cuarto y no tardo en observar la repisa abandonada al fondo justamente en la esquina, sobre ella 3 ollas idénticas a las que el duende le había dado el duende, entraba en trance y sus piernas temblaban del impacto, después de algunos minutos trato de calmarse y reviso la olla del duende de nuevo y encontró una nota que mencionaba lo siguiente:

-No estás muy lejos de tu destino, solo debes elegir lo que quieres; la primera olla que vez de izquierda a derecha tiene una poción que te dará amor nunca te hará falta más del que la olla te brindara, la segunda olla es la olla de las riquezas dentro de ella hay tanto oro que ni tú, ni muchas de las generaciones que vengan después de ti necesitaran, la tercera olla es la del placer, al igual que la primera contiene una poción que te hará descubrir sensaciones que jamás sentirás siendo un simple mortal, en tu mente me encargare de que seas capaz de sentir cada una de ellas y puedas elegirla con mucha cautela, este es el premio para aquellos que deciden conocer la función de su vida.

Para reise fue impactante lo que había leído, pero quería saber más su curiosidad le seguía matando; entonces fue tomo la primera olla y cerró los ojos, de repente tuvo una sensación extraña, una calma enorme, una sensación muy agradable, sus hombros estaban ligeros, felicidad, calma y paz, todo era tan tierno, no sentía problema alguno que fuera capaz de quitarle dicha sensación, puso la olla en su lugar y tomo que le seguía y entonces la sensación era muy diferente se sentía con un poder enorme capaz de controlar al mundo y ser el más respetado de este, sabía que no había cosa que no podía tener, en ese momento se sintió arrogante y vanidoso, la dejo y tomo la ultima, cada parte de su cuerpo sentía placer, alucino durante un momento pues no había nadie que pudiera resistirse a toda esa lujuria corriendo por sus venas; El final de la nota decía :

-“Todas son excepcionales, pero debes elegir una, elegir es una mala combinación, podrías morir o podrías ser un fracasado el resto de tus días, elige con cuidado”

Pero el momento llego había que decidirse entre una de ellas, reise pensó en la del placer, había la que más le había causado impacto, puesto que en lo absoluto le interesaba el poder, pero también pensó en la del amor, la calma era tan grande sabía que no se preocuparía de nada después de ingerir la poción, reise entraba en un juego de elección, las paredes del cuarto parecía que le observaban con horror, reise se intimido, quería las dos pociones y en la última vista a la repisa tomo las dos ollas y huyo, corría demasiado rápido, fue desesperado salió como pudo de la casa, no le puso ningún pretexto y llego al lugar donde se escampo de la lluvia, rápidamente ingirió las dos pociones, su mente se distorsionaba, era un cambio demasiado extraño, gritaba y temblaba de forma exagerada, llamo la atención de las personas que se reunían a él, su piel se le arrugaba, sangre brotaba de su boca, sus ojos se exaltaban, se retorcía como nunca antes se retorció ningún ser viviente, de repente las tres ollas que cargaba se rompieron de la nada, reise simplemente perdió la cordura y se paralizo en ese instante; nadie nunca entendió nada, un hombre se acerco a ver a reise y al costado de su cuerpo una inscripción en un fragmento de olla, que decía:

-El viaje de los vacios, el viaje de los que no saben que quieren y por ultimo quieren todo, no es mas que el viaje hacia este agujero negro, esta parte en la que lo pierdes todo!!.